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EL HEREDERO DEL IMPERIO RED BULL EN BUSCA Y CAPTURA.

04.09.2013 04:56

La Policía tailandesa busca al heredero de Red Bull por homicidio imprudente

La Policía tailandesa busca hoy al heredero de Red Bull, Vorayuth Yoovidhya, acusado de matar el año pasado a un policía en un accidente de tráfico cuando conducía un automóvil en Bangkok, por no presentarse en una vista ante el juez.

 Vorayuth (de azul en la foto más abajo), de 28 años, alegó que no pudo presentarse ayer en un tribunal de Bangkok para escuchar los cargos por exceso de velocidad durante el accidente porque había contraído la gripe durante un viaje en Singapur, informó la prensa local.

El hombre escapó así de estos cargos, que prescribieron, aunque la fiscalía anunció que Vorayuth Yoovidhya y su coche siniestrado.presentará una orden de búsqueda y captura para que el acusado afronte los cargos más serios de conducción temeraria, homicidio involuntario y denegación de auxilio.

El fiscal jefe, Ruecha Krairiksh, señaló que solicitará al tribunal que emita una orden de búsqueda y captura y deniegue la libertad bajo fianza a Vorayuth, ya que ha retrasado el proceso en varias ocasiones.

Sin embargo, su abogado, Tanit Buakeaw, aseguró que su cliente tenía intención de volver el domingo de Singapur, donde se encuentra de viaje de negocios, y entregó un justificante médico de su enfermedad. “Tenemos intención de cooperar y no planeamos esto, pero realmente no pudo venir”, explicó el letrado.

La madrugada del 3 de septiembre de 2012, Vorayuth conducía un Ferrari de color gris a alta velocidad por las calles de Bangkok y se llevó por delante al sargento de policía Wichien Klanprasert, quien iba en una motocicleta.

El malogrado oficial, que había salido de servicio tras recibir una alerta de robo a las cinco de la mañana, se estrelló contra la luna delantera del deportivo y fue arrastrado varios metros. Wichien, de 45 años, murió en el acto por al romperse el cuello y varias costillas.

Los agentes que investigaron el accidente siguieron el rastro de aceite dejado por el coche de Vorayuth y esperaron hasta conseguir una orden judicial para entrar en la mansión de la familia, donde encontraron el Ferrari con el parachoques doblado y el parabrisas dañado.

El dueño del automóvil es el nieto de Chaleo Yoovidhya, fundador de la bebida energética “Krating Deng” (“Red Bull” o “Toro Rojo” en tailandés) en Tailandia y quien ayudó al austríaco Dietrich Mateschitz a lanzar la marca internacionalmente en 1987. Cuando falleció en marzo de 2012, Chaelo era uno de los hombres más ricos del país asiático con una fortuna superior a los 5.000 millones de dólares.

Esta riqueza y el abolengo de la familia Yoovidhya contribuyeron a que un policía ayudara el mismo día del accidente al rico heredero a evadir la responsabilidad tras convencer al chófer de la familia a que reconociera falsamente que él era quien conducía.

Sin embargo, horas después, y tras descubrirse la trampa, el jefe de la Policía amonestó al agente que ayudó a Vorayuth para inculpar al empleado y se comprometió a llegar al fondo de la cuestión.

 

CincoDías.com

CRIMEN Y MUERTE DE UN SUBCOMISARIO.

04.09.2013 04:32

 

 

 

Crimen y muerte de un subcomisario

 

Justino Gonzalo Ruiz del Río asesinó y robó a su amigo, el joyero Domingo Martínez, y se suicidó en el Ebro
14.07.13 - 00:17 - 

Esta es una historia de dos amigos: uno, joyero -viajante de joyería-, el otro, subcomisario de policía. Dos matrimonios unidos por la amistad de las esposas y por un negocio compartido.

Domingo Martínez Andrés, conocido como 'Chomin', de 43 años, vecino de Logroño y viajante de joyería, emprende viaje en la mañana del 19 junio de 1985 con destino a Calahorra. Domingo es portador en su vehículo de un muestrario de joyería cuyo valor alcanzaba los 30 millones de pesetas.

Era un viaje rutinario, un monótono día de trabajo para enseñar su dorada mercancía: mantas de relojes, mantas de anillos, pendientes, un poquito de brillantes, un poquito de diseño caro, bastante bisutería juvenil, y la sonrisa colgada del muestrario; el verbo cálido, envolvente, de vendedor convencido. Llevaba tiempo en ese oficio de mercadeo y la experiencia era su cátedra de vida. Domingo Martínez era un viajante de comercio y esa mañana hacía su ronda rutinaria a los clientes de La Rioja Baja.

Pero Domingo no hizo este viaje solo, le acompañaba Justino, su íntimo oculto enemigo, que se subió al coche como una avería fatal. Domingo era un tipo dicharachero y conducía tan contento con su inesperado acompañante. Eran compañeros en tantas eventualidades, y no le extrañó que Justino le pidese que le llevara a otro destino.

Al poco de salir de Logroño ocurrió que Justino dijo: «Para un momento, que no puedo de ganas.».

-Aguanta un poco, acabamos de salir.

Domingo era un tipo que había corrido muchos mostradores, era transigente y simpático. Caía bien a todo el mundo.

-De verdad, es que me meo. No he ido al baño antes de salir, siempre me andas metiendo prisa.

-Vale, paramos en los árboles aquellos, ahí puedo estacionar.

Justino llevaba la pistola amartillada en el bolsillo y la empuñaba en la mano. Domingo redujo la velocidad hasta parar el motor, metió el coche en un camino rural que entraba a una finca de olivos. En cuanto los dos hombres estuvieron fuera del vehículo Justino se separó unos metros. Su amigo también salió del coche y se dirigió a la puerta trasera para echar un vistazo a una de sus maletas con joyas. Pero Justino apenas dio tiempo a que la brisa del campo acariciase sus caras. Sacó la pistola, estiró el brazo y a menos de dos metros le metió un tiro en la cabeza a Domingo Martínez Andrés, que se derrumbó como se derrumba un cuerpo muerto, con el cerebro destrozado.

De estos hechos que les he contado uno concluye: qué induce a un hombre, funcionario de la Policía con muchos años de servicio, esposo y padre de familia, qué le impulsa a pegarle un tiro en la cabeza a un amigo. Una persona decide de pronto cometer un homicidio espeluznante. ¿Cómo se decide, uno lo va urdiendo lentamente, con un plan meticuloso, o es una decisión súbita? ¿Cómo funciona la fábrica de las decisiones irreparables?

Los hechos indican que el móvil de este crimen fue la ambición, el deseo de enriquecerse. Pero la tardanza en regresar a casa de Domingo inquietó a Aurora, su esposa. Pasaron las horas vespertinas y la preocupación fue en aumento, hasta decidirle a denunciar la desaparición de su marido.

Al día siguiente y en la vecina ciudad de Vitoria, el cuerpo de Domingo Martínez, 'Chomin', fue descubierto gracias a una llamada anónima. Alguien vio un oscuro reguero de sangre que partía del maletero de un coche aparcado y corría tímidamente por la calzada hasta anegarse en un coágulo.

El cadáver de Domingo Martínez Andrés apareció con la cabeza destrozada en el interior del portamaletas de un automóvil estacionado en la plaza de Zumaquera. La sangre que partía del vehículo puso en guardia a la policía vitoriana, que halló al viajante muerto, en posición fetal y con la cabeza cubierta con una bolsa de basura. La Policía identificó el cuerpo como el del hombre desaparecido en Logroño.

Tras la aparición del cadáver hubo funeral multitudinario, con proclamas del colectivo de joyeros. Los días transcurrieron y ni se conocieron detalles del suceso ni por supuesto al autor del homicidio. La policía y los jueces avanzaban lentamente en sus indagaciones. Para explicar aquel crimen la Policía barajaba el móvil del robo de las joyas que llevaba Domingo. Sin embargo, algo dio un sesgo nuevo a las pesquisas policiales.

Durante el mes de octubre, el cerco al asesino se había hecho tan estrecho que el subcomisario Justino, como principal sospechoso, es llamado a declarar y confiesa todos los pormenores de su crimen. Una parte del botín, cuatro maletas con varias mantillas repletas de anillos, sortijas, pendientes y collares de oro, según confesó el subcomisario, se hallaba escondida en un paraje del puerto de La Herrera, en la sierra de Toloño, a unos 25 kilómetros de Logroño.

Ocho funcionarios de la Policía, de Pamplona, Vitoria y Logroño, le acompañaron al alto de Peñacerrada. Por deferencia, Justino Gonzalo iba sin esposar. De pronto, intentó zafarse de sus compañeros y se acercó a un precipicio. Fue neutralizado. Allí mismo se halló una parte del muestrario de las joyas, calibrado entre el 85% y el 90% de lo robado, cuyo volumen total, tasado hoy en Madrid, puede alcanzar 40 millones de pesetas.

La otra parte del botín, según dijo el subcomisario Justino Gonzalo, se hallaba en un paraje próximo al Ebro, muy cerca del castillo de Davalillo, donde el río hace un recodo y se adentra en una zona de remolinos de unos tres metros de profundidad y unos 40 metros de anchura. Allí se desplazó el grupo de policías. Ya en las proximidades, Justino Gonzalo escapó hacia el río y penetró apresuradamente en las aguas. Sus compañeros de la Policía aseguran que sí sabía nadar.

Un inspector de Policía de Pamplona se lanzó tras él pero mientras se hundía en las aguas rechazó con arañazos la mano de su compañero. Al poco, el homicida desapareció en el río.

Crimen y muerte  de un subcomisario

APARECE MUERTA CON SIGNOS DE VIOLENCIA LA MUJER DESAPARECIDA EL DOMINGO EN CABANAS

03.09.2013 17:54

Ferrol

 

El domingo por la tarde había salido a dar un paseo y no había regresado a su casa. El cuerpo apareció desnudo y con heridas de arma blanca. Los forenses intentan determinar si fue víctima de una agresión sexual

Lugar donde apareció el cadáver Jose Pardo
Lugar donde apareció el cadáver Jose Pardo

La mujer del municipio coruñés de Cabanas que permanecía desaparecida desde el pasado domingo ha sido hallada muerta con signos de violencia. El cadáver de Elisa María Abruñedo, de 46 años ha sido localizado por unos vecinos sobre la una de la madrugada cerca de su domicilio, en el lugar de Lavandeira, según informa desde el Servicio de Emerxencias 112-Galicia. En ese momento se dio el aviso a la Guardia Civil, que se hizo cargo del caso.

Zona boscosa

El cuerpo de Elisa Abruñedo ha sido localizado en una zona boscosa después de que ayer los servicios de emergencia acotasen la zona de búsqueda ya que un vecino la había visto por ese lugar sobre las nueve de la noche del pasado domingo. La familia ha sido informada sobre las cinco de la madrugada.

La mujer, casada y madre de dos hijos de 23 y 20 años de edad, había salido el domingo por la tarde a dar un paseo cerca de su casa y no regresó. Desde entonces era buscada por vecinos así como por los servicios de emergencia. La zona donde ha sido hallado el cadáver es tranquila, todos los vecinos se conocen y se encuentra en la zona interior del municipio de Cabanas.

Los allegados de Elisa Abruñedo descartaron desde un primer momento que se tratase de una desaparición voluntaria, ya que Elisa María no llevaba dinero, ni siquiera una cartera con documentación. Aseguran que salió a caminar como muchas otras tardes.

El cuerpo, desnudo y con heridas de arma blanca

El cuerpo apareció desnudo y con signos de violencia, con varias heridas probablemente causadas por arma blanca, presumiblemente puñaladas. Forenses de la subdelegación del Imelga de Ferrol van a hacer pruebas para determinar si se ha producido una agresión sexual y las causas de la muerte, según fuentes de la investigación.

Vecinos y perros adiestrados

Ayer, durante toda la jornada los vecinos de Cabanas se organizaron para peinar las zonas en las que podría estar esta mujer, que no tenía problemas de salud importantes. También participaron en la búsqueda perros adiestrados de la unidad Cans de Salvamento de Galicia, que a media tarde de ayer llegaron a Cabanas para tratar de dar con el rastro de esta vecina. Los voluntarios de Protección Civil de Ares acudieron a la zona para ayudar a sus compañeros de Cabanas, que pasaron la jornada registrando el monte. Y a última hora se sumó un helicóptero.

 

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