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Abuela de 62 años mata a martillazos a su nieta de 6 meses

09.10.2013 15:30

Una mujer de 62 años, Alfreda Giedrojc, es la principal acusada del asesinato de su nieta, a la que habría rajado la garganta tras golpearla con un martillo durante el pasado fin de semana en Illinois.

Giedrojc permanece ingresada y en observación desde el lunes en un centro hospitalario, según ha confirmado el Sheriff del Condado de Cook. Según los primeros datos que se han dado a conocer, la mujer se quedó a cargo de la niña, de seis meses de edad, mientras su padre se iba a trabajar.

Tan pronto como el padre salió de la casa, Alfreda Giedroj dejó a su nieta en el suelo y a continuación la habría golpeado con un martillo. Como la niña seguía moviéndose y llorando, siempre según el testimonio de Michael Deno, abogado auxiliar del Condado de Cook, la mujer «sacó un cuchillo de cocina y la degolló».

La policía recibió una llamada de urgencia en la que alertaban a los agentes de la presencia de una persona armada con un bebé herido en sus brazos. De momento se desconocen los motivos que han podido llevar a la mujer a cometer este crimen.

Giedrojc llevaba viviendo con su familia desde hacía 20 años.

 

https://www.abc.es/internacional/20131008/abci-abuela-asesina-martillo-201310081540.html

El asesinato de ASUNTA BASTERRA

06.10.2013 12:56

Se cumplen dos semanas desde que se localizó su cuerpo y la investigación trabaja a contrarreloj para cerrar el caso

Las fechas claves del crimen de Asunta
Ramos de flores y juguetes en un altar improvisado en la pista forestal de Teo
 

Cuando se cumplen dos semanas del «crimen de Santiago» y las pruebas parecen ser irrefutables al respecto de la presunta participación de los padres, en prisión desde el pasado 28 de septiembre, los investigadores y el juez trabajan a contrarreloj para cerrar el caso de la pequeña Asunta. Esta es la cronología de los hechos.

22 de septiembre: Aparece el cádaver de una niña de 12 años en la madrugada del sábado al domingo. Un hombre encuentra el cuerpo en una pista forestal del municipio compostelano de Teo, a 3 kilómetros de una finca que posee la familia. Tres horas antes los padres habían denunciado su desaparición a la Policía

24 de septiembre: Nada más finalizar la incineración de la pequeña Asunta, la Guardia Civil irrumpe en el crematorio y se lleva a su madre, Rosario Porto, detenida. El motivo no es otro que las «incongruencias y ambigüedades» de sus declaraciones. La abogada de profesión (hace dos años que cerró el despacho) dio «versiones contradictorias» sobre la desparición de la menor.

25 de septiembre:Alfonso Basterra era detenido como posible coautor del homicidio de su hija. Los agentes tomaban está decisión tras practicar un exhaustivo registro en la finca que la familia posee en Teo. Las imágenes de la madre comiendo e incluso riendo durante las diligencias conmocionan a la opinión pública. Según reveló «El programa de Ana Rosa», durante el primer registro, en el que la madre no estaba presente, los investigadores encontraron una bobina de cuerda naranja con la que supuestamente la menor habría sido maniatada. Sin embargo, en lugar de llevársela como prueba decidieron dejarla en el baño, el lugar en el que había sido localizada. Durante el segundo registro, Porto solicitó ir al aseo y poco después fue pillada por los investigadores manipulando la cuerda.

26 de septiembre: Los resultados de la autopsia demuestran que la niña de 12 años y de origen chino fue sedada antes de morir. Los investigadores realizan nuevos registros en los domicilios de los padres.

27 de septiembre: El juez, José Antonio Vázquez Taín, toma declaración a los padres sobre los que decreta el ingreso en prisión comunicada sin fianza. Se les imputa un delito de homicidio con posibilidad de elevar la categoría a asesinato.

Los abogados de Rosario Porto y Alfonso Basterra comunican que dejarán de asistir a sus patrocinados.

1 de octubre: El nuevo abogado de la madre de Asunta, José Luis Gutiérrez Aranguren, cuestiona que existan pruebas contra Rosario Porto Ortega y, por ello, recalca que trabajará para que se abra una nueva vía de investigación, tal y como le solicita su clienta.

El letrado presenta un recurso de apelación contra el auto de prisión dictado por Taín al considerarlo nulo de pleno derecho por falta de motivación.

2 de octubre: La abogada del padre de Asunta,Alfonso Basterra, Belén Hospido, siguiendo los pasos de la defensa de su exmujer, presenta un recurso de apelación contra el decreto de prisión firmado por el juez.

Se desmonta el móvil económico que apuntaba a que la pequeña podría ser la heredera de los bienes de sus abuelos. En el testamento fechado en el año 1975 consta Rosario P.O. como única heredera, y nunca fue modificado ni hubo tampoco donaciones en vida a la niña, según ha podido ratificó Europa Press en documentos oficiales y con fuentes de la defensa de la madre

3 de octubre: Los padres de Asunta no cambian su postura. Insisten en defender su inocencia. José Luis Gutiérrez Aranguren, abogado de Porto,utiliza adjetivos como «abatida», «hundida», «desorientada» y «dispersa» para referirse al estado de ánimo de su clienta, en declaraciones a Telecinco.

Este mismo día, el Instituto Nacional de Toxicología remite al juez instructor del caso de la muerte de Asunta Basterra, la niña de 12 años de Santiago de Compostela asesinada el 21 de septiembre, las pruebas toxicológicas realizadas al cadáver. En ellas se revela que Asunta recibió dosis elevadísimas de lorazepam, letales según los expertos.

4 de octubre: En un nuevo auto, el instructor del caso, notifica a los abogados de los imputados el contenido íntegro de los motivos que le llevaron a decretar su ingreso en Teixeiro. En el caso de Porto, en base a las pruebas que maneja la investigación y la brillante exposición de la Fiscalía, confirma que la madre estaba con Asunta cuando murió y fue sedada.

En la misma línea, indica que el periodista Alfonso Basterra, padre de Asunta, estaba con ella en las horas en las que sufrió la «ingesta forzada de medicamentos».

A falta de que las pruebas periciales revelen más datos sobre el caso. Los investigadores trabajan a contrarreloj, trasciende que la cuerda hallada junto al cadáver tiene la misma composición que la que se encontró en la finca propiedad de la madre en Teo.

Siguiendo las recomendaciones de sus respectivos abogados, ambos se niegan a participar en la reconstrucción de los hechos programada, al menos hasta que se levante el secreto de sumario.

 

Un caso de bullying terminó en asesinato 20 años después.

01.10.2013 00:19

Esperó 20 años para matar a su excompañero de escuela. El ataque ocurrido en una localidad de Entre Ríos es la prueba de las secuelas que deja el maltrato infantil.

Adrián Molaro no aguantó más. Tenía 4 años cuando comenzó a recibir el destrato de sus compañeros de jardín de infantes. Las burlas y los golpes continuaron en primaria y luego en secundaria.

A los 24 años cumplió lo que muchas veces había imaginado: matar a Alexis Céparo, su excompañero de clase.

Céparo era el muchacho más popular de su generación, y uno de los tantos que lo habían ofendido a lo largo de los años. Era conductor de un programa de radio en la localidad entrerriana de Cerrito, informa hoy Perfil. El juez acaba de confirmar la condena por homicidio.

Se trata de una historia policial para la que hay remitirse a mucho tiempo atrás en la vida de los dos protagonistas. A principios de los 90, recién se comenzaba a conocer las consecuencias del bullying. El fenómeno se dio desde que existe la vida en sociedad, pero sin embargo hace relativamente poco comenzó a estudiarse como parte de las dinámicas de grupo.

El victimario era un caso de manual para el mundo del maltrato. A falta de amigos, Molaro se había aficionado a las armas. El 21 de enero de 2012, llevaba tres de ellas en su bolso cuando fue a buscar a Céparo. Una la puso adentro del pantalón debajo de la remera.

Bajó del auto y golpeó la puerta. Su víctima reaccionó molesta, como él quería. “¿Qué mierda te pasa?”.

Molaro tuvo el pretexto perfecto. Primero le disparó al brazo izquierdo. “Después no me acuerdo de nada más”, confesó. Los hechos indican que disparó al menos dos veces más y que Céparo no tuvo oportunidad de defenderse.

A la Policía le costó 20 días darle captura, La respuesta del prófugo remitió a los años de guardapolvo.

“Al comienzo eran sólo golpes. Eramos muy chiquitos. Pero cuando crecimos, me escupía, me pegaba; él siempre fue más grande que yo. Al boliche no podía ir porque si me agarraban, me pegaban; en el colegio me empujaba, insultaba a mi familia. Nunca se lo conté a nadie porque no quería involucrar a nadie”, dijo Molaro según el diario Perfil.

Céparo y Molaro eran las dos caras opuestas. El primero era un futbolista de estimables condiciones. Además, era disc-jockey en fiestas, lo que lo hacía carismático para muchos jóvenes de la comunidad.

Por su parte, Molaro era retraído, solitario.

El fiscal Rafael Cotorruelo no se apiadó de los dichos del atacante “Se aprovechó de un chico indefenso”, dijo.

Para la familia de la víctima lo asesinó por envidia. Alexis era todo lo que Adrián quería ser.

Sin embargo, el abogado defensor, Marciano Martínez, hace una lectura más lineal del caso: todo se explica en el maltrato sufrido durante años.

“El bullying es una relación de poder que se ejerce sobre uno, no contra muchos; por eso hay pocos testigos. Es una situación similar a la de la mujer golpeada. Es un joven que por su personalidad, es sujeta a ser víctima de abuso. A Molaro no lo conoce nadie porque siempre fue muy solitario”.

El abogado dice que “es un caso complejo”. “Los peritos psicólogos concluyeron que Adrián padece un “daño psíquico” por una “vivencia de hostigamiento”, concluye.

La familia del asesino asegura que Adrián casi no hablaba del tormento que sufría fuera de su casa. Prefería rehuir las actividades sociales sin hacer más comentarios. Temía decepcionar a sus padres.

En el juicio, el padre del acusado recordó el trauma que significó para su hijo el viaje de egresados, un momento clave de la adolescencia: “No quería ir a Bariloche. Le dijimos que fuera porque iba a ser su única oportunidad. Pero Adrián no quería porque los otros chicos lo molestaban. Cuando volvió, vino mal y con dolores de cabeza. Sólo nos dijo que él ya nos había dicho que no quería ir a ese viaje”.

 

Extraído de: https://www.subrayado.com.uy

Fotos: Diario Perfil

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